viernes, 16 de diciembre de 2011

LA AVENTURA SOLSTICIAL DE LOPE DE AGUIRRE

“La Aventura Equinoccial de Lope de Aguirre”  es una novela de Ramón J. Sender, uno de los mejores narradores españoles en castellano del siglo XX, que murió en el exilio, autor también de la “Crónica del Alba”, bastante conocida por su adaptación cinematográfica, “Valentina”, en cuyo reparto figura Anthony Quinn, en el papel de un cura rural vasco, con un acento muy mexicano.
 Como todos sabemos, Lope no consiguió encontrar el inexistente Dorado que perseguía,  y más bien su aventura a través de las selvas amazónicas fue una sucesión de traiciones y crímenes que acabó en un gran desastre… Pero de los restos del naufragio se pudo rescatar gracias a la Reina de las Amazonas, la Princesa Coñorí, la receta de la Dorada del Solsticio al horno, muy apropiada para consumir en fechas navideñas, como en cualquier otra ocasión.
Dorada del Solsticio (Austral o Boreal) al Horno
Ingredientes (Para 4 comensales)
1 Dorada como de 1 Kilo (Si es de piscifactoría es un pescado barato)
2 patatas.
½ cebolla fresca.
Aceite de oliva.
Una pizca de sal marina yodada.
½ litro de caldo de pescado.
2 dientes de ajo.
2 limones.
Pan rallado.
Vinagre de Jerez.
Perejil fresco.
 
Alquimia
El Alquimista sentirá en el olor del pescado que le mira con ojos brillantes (si los ojos son opacos es que no está fresco), todos los aromas de las aguas bravas y las flores silvestres del Alto Amazonas, que cada vez nuevos locos proyectos urbanísticos tratan de esquilmar día a día, y ,mientras pone a calentar el horno con grill a 200º , en una cazuela, en la que habrá vertido un chorreón de aceite, tras de pelar las patatas, provisto del afilado cuchillo de los sacrificios, las cortará en delgadas láminas que irá distribuyendo sobre el fondo del utensilio. La misma operación se realizará con la cebolla fresca que se irá distribuyendo al tresbolillo entre los tubérculos. Introducida la bandeja en el horno, mientras espera la medio hora reglamentaría a que se dore el asunto repasará entre los chistes que le llegan por e-mail alguno que le sirva como complemento del plato.
Ya las patatas doraditas, dispondrá sobre ellas a la dorada, a la que le habrá efectuado unos cortes sobre el lomo, en diagonal, e introducido en ellos gajos de uno de los limones, con cáscara, verterá un nuevo chorrillo de aceite, y vuelta al horno.
Se calienta el caldo de pescado y se vierte sobre la dorada… y vuelta al horno.
En un mortero, el matraz de la transformación del mercurio en oro, se majan los ajos con el perejil, el pan rallado y el chorrillo de vinagre de Jerez. Se le da la vuelta a la dorada y se vierte sobre el pescado el denso fluido. Ya sólo al grill se deja que se doré y se forme una costra dorada sobre la idem, y se aprovecha para recordar el chiste:
“Preguntó don Lope a su capitán Bernardo ante el pescado ya elaborado:
- ¿Prefieres la cabeza, Bernardo?
- No, don Lope, no me gusta la cabeza.
- Y tú, Diego, ¿prefieres la cola? -preguntó a su otro capitán.
- No, Señor, no me gusta la cola.
- Está bien, para eso estamos los comandantes, para dar gusto a todos… Puesto que no te gusta la cabeza, Bernardo, toma la cola… y tú, Diego, puesto que no te gusta la cola, toma la cabeza, que yo me serviré el lomo.
Se comenta que está intranscendente escena fue el motivo de la rebelión y el fracaso de la expedición”.
Con el otro limón cortado en gajos se adorna la fuente de presentación, y queda al gusto de los comensales el añadirle su jugo.
Se puede acompañar con un vino Albariño o un blanco afrutado de Navarra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario