lunes, 14 de noviembre de 2011

CAPRICHOS DEL CAPIDOGLIO

En la cima de la colina Capitolina, una de las siete que estructuraron la Roma primitiva, diseño Michelangelo la plaza del Campidoglio construyendo un edificio simétrico con respecto al palacio del Senado ya existente, y ambos constituyen hoy los Museos Capitolinos.
Como acceso a la plaza diseño una escalinata a la italiana, es decir, con las huellas de los peldaños amplias e inclinadas, como si fuera una rampa dentada, y el centro de la plaza, pavimentada con un diseño de curvas en varios colores, situó la estatua ecuestre de Marco Aurelio, el emperador-filósofo, realizando la primera plaza que puede considerarse como barroca.


La pasta llamada capricho tiene también formas barrocas y diversos colores según el aditamento que lleva cada una de sus piezas: el verde de la espinaca, el morado de la remolacha o el negro de la tinta de sepia, y es la base de la ensalada Verdi, en la que se conjuntan los aromas y sabores de su música.
Ingredientes:
Pasta capricho (al dente, es decir, poco cocida)
Anchoas en salazón.
Aceitunas negras.
Pimiento morrón condimentado.
Queso parmesano rallado.
Salsa de miel y vinagre balsámico de Módena.


Elaboración:
El Alquimista comenzará por elaborar la salsa mezclando y batiendo en el matraz (o bol) de los experimentos aceite de oliva, chorros de miel de abejas del bosque y chorrillos de vinagre balsámico de Módena, hasta conseguir que los ingredientes se encuentren ligados de una forma uniforme.
Sobre la salsa se dispondrán láminas finas de aceitunas negras deshuesadas y anchoas en salazón troceadas… y la pasta capricho al dente. Se removerá el conjunto mientras se canturrea cualquier coplilla de Verdi, como el brindis de La Traviata, hasta que esté todo bien mezclado y se adornará antes de llevar a la mesa con tiras de pimiento morrón y aceitunas negras enteras.
Cada comensal espolveará  el parmesano sobre su plato a discreción.
¡¡ Buen Apetito ¡!

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